Ilustração: Tipos de ACNEE y ACNEAE en la LOMLOE: lista completa con ejemplos de cada uno
Inclusión

Tipos de ACNEE y ACNEAE en la LOMLOE: lista completa con ejemplos de cada uno

Por Equipo Pluma ·

Resumen

La LOMLOE agrupa en el ACNEAE al alumnado con necesidades educativas especiales (ACNEE), retraso madurativo, trastornos del lenguaje y la comunicación, de atención o de aprendizaje, desconocimiento grave de la lengua, vulnerabilidad socioeducativa, altas capacidades, incorporación tardía y condiciones personales o de historia escolar.

En este artículo vas a encontrar
  1. De dónde salen las categorías
  2. Los nueve tipos, de un vistazo
  3. Cada tipo, con un ejemplo de aula
  4. Quién identifica cada tipo
  5. Qué hacer cuando sospechas que un alumno necesita apoyo
  6. Errores frecuentes
  7. Para seguir

Con la LOMLOE, el alumnado con necesidad específica de apoyo educativo (ACNEAE) incluye nueve grandes grupos: necesidades educativas especiales (ACNEE), retraso madurativo, trastornos del desarrollo del lenguaje y la comunicación, trastornos de atención o de aprendizaje, desconocimiento grave de la lengua de aprendizaje, situación de vulnerabilidad socioeducativa, altas capacidades intelectuales, incorporación tardía al sistema educativo y condiciones personales o de historia escolar. El ACNEE es solo uno de esos grupos: el alumnado con barreras derivadas de discapacidad o de trastornos graves de conducta, de la comunicación y del lenguaje. Aquí tienes cada tipo explicado, con un ejemplo de aula y las medidas que suelen corresponder. Si lo que buscas es la diferencia conceptual entre las dos siglas, la tienes desarrollada en diferencia entre ACNEE y ACNEAE.

De dónde salen las categorías

La lista procede del artículo 71 de la Ley Orgánica de Educación, en la redacción que le dio la LOMLOE en 2020. La ley establece que las administraciones educativas deben asegurar los recursos para que este alumnado alcance el máximo desarrollo de sus capacidades, y que la identificación y valoración de sus necesidades se haga lo antes posible por profesionales cualificados. El artículo 73 define al alumnado con necesidades educativas especiales.

La LOMLOE introdujo cambios relevantes respecto a la LOMCE: añadió el retraso madurativo, los trastornos del desarrollo del lenguaje y la comunicación, los trastornos de atención y la situación de vulnerabilidad socioeducativa como categorías explícitas, y redefinió el ACNEE en términos de barreras y no de déficit del alumno.

Cada comunidad autónoma desarrolla estas categorías en su normativa y en su sistema de gestión (censos, aplicaciones como Séneca en Andalucía o Raíces en Madrid), con subcategorías y códigos propios. Los nombres que verás en tu centro pueden ser más detallados, pero encajan en esta estructura.

Los nueve tipos, de un vistazo

Tipo Ejemplo de perfil Medidas habituales
Necesidades educativas especiales (ACNEE) Discapacidad intelectual, motora, auditiva o visual; TEA; trastorno grave de conducta Adaptación significativa o de acceso, PT, AL, recursos específicos
Retraso madurativo Alumno de Infantil con desfase global en su desarrollo Estimulación, seguimiento, apoyo en el aula
Trastornos del desarrollo del lenguaje y la comunicación Trastorno del desarrollo del lenguaje (TDL) AL, apoyos visuales, adaptación de pruebas
Trastornos de atención o de aprendizaje TDAH, dislexia, discalculia, disgrafía Adaptación no significativa, ajustes de evaluación
Desconocimiento grave de la lengua de aprendizaje Alumno recién llegado que no habla castellano Aula de acogida o de enlace, apoyo lingüístico
Situación de vulnerabilidad socioeducativa Desventaja social, económica o familiar que afecta a la escolarización Compensatoria, refuerzo, coordinación con servicios sociales
Altas capacidades intelectuales Sobredotación o talento Enriquecimiento, ampliación, flexibilización
Incorporación tardía al sistema educativo Llega en 4.º de Primaria sin escolarización previa en España Refuerzo, escolarización en curso inferior si procede
Condiciones personales o de historia escolar Enfermedad prolongada, escolarización muy irregular Atención domiciliaria u hospitalaria, plan de recuperación

Cada tipo, con un ejemplo de aula

1. Necesidades educativas especiales. Es el grupo con los apoyos más intensos. Incluye al alumnado con discapacidad (intelectual, física, auditiva, visual), con trastorno del espectro autista y con trastornos graves de conducta, cuando estas condiciones generan barreras para su aprendizaje y participación. Ejemplo: una alumna de 3.º con discapacidad auditiva que necesita emisora FM, intérprete o apoyos visuales y sesiones de AL. Requiere evaluación psicopedagógica y, normalmente, dictamen de escolarización.

2. Retraso madurativo. Se usa sobre todo en Infantil y primeros cursos de Primaria, cuando el desarrollo global del niño va por detrás de lo esperado para su edad sin que exista todavía un diagnóstico más preciso. Ejemplo: un niño de 4 años con dificultades en el lenguaje, la motricidad y la autonomía. Es una categoría que se revisa con el tiempo, porque la evolución puede llevar a otra o a ninguna.

3. Trastornos del desarrollo del lenguaje y la comunicación. Alumnado con dificultades persistentes en la comprensión o expresión del lenguaje que no se explican por otra causa. Ejemplo: un alumno de 1.º con un trastorno del desarrollo del lenguaje que construye frases muy simples y no comprende instrucciones largas. Suele recibir apoyo de AL.

4. Trastornos de atención o de aprendizaje. Aquí están el TDAH y los trastornos específicos del aprendizaje, como la dislexia, la discalculia o la disgrafía. Ejemplo: una alumna de 5.º con dislexia que lee despacio y comete muchos errores ortográficos, pero comprende bien lo que escucha. Lo habitual son medidas no significativas y ajustes en las pruebas.

5. Desconocimiento grave de la lengua de aprendizaje. Alumnado que se incorpora sin dominar la lengua vehicular del centro. Ejemplo: un alumno ucraniano de 10 años que llega en enero. Según la comunidad, puede acudir a aulas de acogida, de enlace o de inmersión lingüística durante un tiempo.

6. Situación de vulnerabilidad socioeducativa. Sustituye en gran parte a la antigua compensación educativa. Incluye al alumnado cuyas circunstancias sociales, económicas, culturales o familiares dificultan su escolarización. Ejemplo: una alumna con absentismo intermitente por cambios frecuentes de domicilio. Implica coordinación con servicios sociales y medidas de refuerzo.

7. Altas capacidades intelectuales. Alumnado con sobredotación o con talentos simples o complejos. Ejemplo: un alumno de 2.º que lee con soltura textos de 5.º y se aburre en clase. Las medidas van desde el enriquecimiento curricular hasta la flexibilización del periodo de escolarización. Tienes ideas prácticas en altas capacidades en el aula.

8. Incorporación tardía al sistema educativo. Alumnado que entra en el sistema español con edad avanzada respecto a su curso o con desfase curricular por haber estado escolarizado en otro sistema. Ejemplo: un alumno que llega a 1.º de ESO con un desfase de dos cursos en Matemáticas. Puede escolarizarse en un curso inferior o recibir refuerzo específico.

9. Condiciones personales o de historia escolar. Recoge situaciones como enfermedades de larga duración, hospitalizaciones o trayectorias escolares muy irregulares. Ejemplo: una alumna que pasa tres meses ingresada y recibe atención hospitalaria y domiciliaria.

Quién identifica cada tipo

La identificación corresponde al equipo o departamento de orientación mediante la evaluación psicopedagógica. El diagnóstico clínico, cuando existe, lo emiten los servicios sanitarios, pero no basta por sí solo: lo que determina la categoría educativa es el análisis de las barreras y necesidades en el contexto escolar. El tutor o tutora aporta información clave con su observación y con la evaluación inicial, y es quien suele iniciar el protocolo cuando detecta indicios.

Qué hacer cuando sospechas que un alumno necesita apoyo

La mayoría de las identificaciones empiezan en el aula. Cuando observas que un alumno no avanza como el resto pese a las medidas generales, el camino suele ser parecido en todas las comunidades, aunque cambien los nombres de los documentos:

  1. Recoge información concreta. Qué hace y qué no hace, en qué áreas, desde cuándo, con ejemplos de trabajos y resultados de la evaluación inicial.
  2. Aplica medidas ordinarias y anota el resultado. Cambio de ubicación, apoyos visuales, refuerzo en el aula, tareas ajustadas. Si después de unas semanas no hay mejora, esa información es imprescindible para el siguiente paso.
  3. Habla con la familia. Comparte lo observado sin etiquetas ni diagnósticos, y pregunta por la historia del niño y lo que ven en casa.
  4. Trasládalo al equipo docente y a orientación. En la sesión de evaluación o mediante el procedimiento de derivación de tu centro, que suele incluir un formulario de solicitud de evaluación psicopedagógica.
  5. Colabora en la evaluación. El orientador o la orientadora necesitará tu observación, muestras de trabajo y, a veces, cuestionarios.

Mientras se resuelve el proceso, el alumno no tiene que esperar: las medidas ordinarias se pueden y se deben mantener. Cuando la evaluación concluye, el informe indica si el alumno es ACNEAE, en qué categoría y qué medidas se proponen, y esas medidas pasan a formar parte de la planificación del aula.

Conviene también saber que la categoría figura en el sistema de gestión de la administración y condiciona recursos como las horas de PT o AL asignadas al centro. Por eso es importante que el censo se mantenga actualizado y que se dé de baja a quien ya no necesita apoyo específico.

Errores frecuentes

  • Usar ACNEE y ACNEAE como sinónimos. Todo ACNEE es ACNEAE, pero no al revés.
  • Esperar al diagnóstico para actuar. Las medidas ordinarias se pueden aplicar desde que se detecta la dificultad.
  • Pensar que la categoría es permanente. Muchas se revisan, y un alumno puede dejar de necesitar apoyos específicos.
  • Confundir la categoría con la medida. Pertenecer a un grupo no implica automáticamente una adaptación significativa.

Para seguir

Si necesitas pasar de la categoría a las medidas concretas, tienes la clasificación en medidas ordinarias y extraordinarias de atención a la diversidad. Y para ver cómo se recogen en un documento, con modelos por perfil, consulta la guía de adaptaciones curriculares (ACI).

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los tipos de ACNEAE según la LOMLOE?

La LOE, en la redacción de la LOMLOE, considera ACNEAE al alumnado que presenta necesidades educativas especiales, retraso madurativo, trastornos del desarrollo del lenguaje y la comunicación, trastornos de atención o de aprendizaje, desconocimiento grave de la lengua de aprendizaje, situación de vulnerabilidad socioeducativa, altas capacidades intelectuales, incorporación tardía al sistema educativo o condiciones personales o de historia escolar.

¿Qué alumnado es ACNEE?

El que afronta barreras que limitan su acceso, presencia, participación o aprendizaje derivadas de discapacidad o de trastornos graves de conducta, de la comunicación y del lenguaje, durante un periodo de su escolarización o a lo largo de toda ella, y que requiere apoyos y atenciones educativas específicas.

¿El TDAH es ACNEE?

En general, no. El TDAH se incluye en el ACNEAE como trastorno de atención. Solo se considera ACNEE si la evaluación psicopedagógica identifica además barreras derivadas de discapacidad o de un trastorno grave de conducta.

¿Las categorías son iguales en todas las comunidades?

La ley estatal fija las grandes categorías, pero cada comunidad las desarrolla en su normativa y en sus censos o aplicaciones de gestión, con subcategorías y códigos propios. Por eso los nombres concretos pueden variar.

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