Ilustração: Restas llevando: cómo enseñarlas en 1.º, 2.º y 3.º de Primaria (y errores típicos)
Matemáticas

Restas llevando: cómo enseñarlas en 1.º, 2.º y 3.º de Primaria (y errores típicos)

Por Equipo Pluma ·

Resumen

Las restas llevando se entienden si antes el alumno domina decenas y unidades y ha restado con bloques. Secuencia: 1.º sin llevar y con material; 2.º llevando con dos cifras; 3.º con tres y cuatro cifras y ceros. Dos métodos explicados y los cinco errores más frecuentes.

En este artículo vas a encontrar
  1. Lo que hay que saber antes de llevar
  2. 1.º de Primaria: la base
  3. 2.º de Primaria: restas llevando con dos cifras
  4. 3.º de Primaria: tres y cuatro cifras, y los ceros
  5. Los cinco errores más frecuentes
  6. Otras formas de restar: el cálculo flexible
  7. Cómo practicar sin aburrir

Las restas llevando se enseñan bien cuando el alumno ya entiende que una decena son diez unidades y ha restado antes con material: bloques, palillos o monedas. La secuencia habitual es restas sin llevar y descomposición en 1.º, restas llevando con dos cifras en 2.º y con tres y cuatro cifras, incluidos los ceros, en 3.º. Hay dos métodos válidos, el de descomposición y el de compensación (el clásico “me llevo una”), y lo importante es que todo el ciclo use el mismo. Aquí tienes cómo trabajar cada curso, los dos métodos explicados paso a paso, fichas descritas y los cinco errores que más se repiten, con cómo corregirlos.

Lo que hay que saber antes de llevar

Muchas dificultades con la resta llevando no están en la resta, sino en lo que viene antes. Un alumno que no ve que 42 son 4 decenas y 2 unidades, o que 4 decenas y 2 unidades es lo mismo que 3 decenas y 12 unidades, no puede entender por qué “se lleva”. Antes de empezar conviene comprobar tres cosas:

  1. Valor posicional. El alumno sabe descomponer números de dos cifras en decenas y unidades, y recomponerlos.
  2. Restas básicas hasta 20. Domina restas como 12 − 7 o 15 − 8 sin contar con los dedos uno a uno, aunque use estrategias.
  3. Sentido de la resta. Entiende la resta como quitar, como comparar (“¿cuántos más tiene?”) y como completar (“¿cuánto falta?”).

Si alguno de estos puntos falla, dedicar unas sesiones a reforzarlo ahorra muchas semanas después. Esto encaja con el sentido numérico del currículo de Primaria de la LOMLOE (Real Decreto 157/2022), que pone el acento en comprender los números y las operaciones, no solo en ejecutar algoritmos.

1.º de Primaria: la base

En 1.º el objetivo no es la resta llevando, sino preparar el terreno:

  • Restas sin llevar de dos cifras (47 − 23), primero con material y luego en vertical.
  • Hacer y deshacer decenas. Con palillos y gomas: diez palillos sueltos se atan en un haz; un haz se puede desatar en diez sueltos. Esta acción es la que luego da sentido a la llevada.
  • Cálculo mental de restas hasta 20, con estrategias como “pasar por el 10” (13 − 5: de 13 a 10 quito 3, y luego 2 más, 8).

Ficha modelo de 1.º. Dibujos de haces de diez palillos y palillos sueltos. El alumno tacha los que se quitan y escribe el resultado. En la segunda mitad, la misma resta sin dibujo, en vertical.

2.º de Primaria: restas llevando con dos cifras

Aquí empieza la resta llevando propiamente dicha. La propuesta es avanzar en tres pasos.

Paso 1: con material. Resta 42 − 17 con bloques. El alumno pone 4 barras de decena y 2 cubitos de unidad. Tiene que quitar 7 unidades, pero solo tiene 2. Cambia una barra por diez cubitos: ahora tiene 3 barras y 12 cubitos. Quita 7 cubitos (quedan 5) y 1 barra (quedan 2). Resultado: 25.

Paso 2: con dibujo. La misma resta, dibujando barras y cubitos en el cuaderno y tachando.

Paso 3: en vertical. El algoritmo escrito, que ahora es solo una forma abreviada de lo que ya ha hecho con las manos.

Método de descomposición

Es el que reproduce exactamente lo que se hace con el material:

  • En las unidades: 2 − 7 no se puede. Se toma una decena del 4, que queda en 3, y las unidades pasan a ser 12.
  • 12 − 7 = 5.
  • En las decenas: 3 − 1 = 2.
  • Resultado: 25.

En el papel se tacha el 4, se escribe 3 encima y se pone un 1 pequeño delante del 2.

Método de compensación (“me llevo una”)

Es el método tradicional en muchos colegios de España:

  • En las unidades: “De 7 a 12, 5, y me llevo una.”
  • En las decenas: la llevada se suma al sustraendo: 1 + 1 = 2. “De 2 a 4, 2.”
  • Resultado: 25.

Funciona porque se suma 10 al minuendo (en las unidades) y 10 al sustraendo (en forma de una decena más), y la diferencia no cambia. Es más rápido, pero para un niño de 7 años la razón es difícil de ver. Si el centro usa este método, conviene explicarlo con un ejemplo de edades: la diferencia de edad entre dos hermanos es la misma ahora que dentro de diez años.

Lo que no conviene es mezclar los dos métodos: si en 2.º se aprende uno y en 3.º se cambia al otro, muchos alumnos acaban combinándolos y cometiendo errores. Es una decisión que debe tomar el equipo de ciclo.

Ficha modelo de 2.º. Seis restas en vertical, las tres primeras con un dibujo de bloques al lado para apoyar. Cada resta tiene un recuadro para la prueba (sumar el resultado y el sustraendo para obtener el minuendo). Cierra con un problema: “En el autobús van 52 personas. En la parada bajan 28. ¿Cuántas quedan?”.

3.º de Primaria: tres y cuatro cifras, y los ceros

En 3.º se amplía a números más grandes y aparecen las llevadas en varias columnas (523 − 278) y los ceros intermedios (304 − 127, 1.000 − 456).

Los ceros, caso aparte. En 300 − 127, con descomposición, no hay decenas que cambiar. Hay que cambiar una centena por diez decenas y una de esas decenas por diez unidades: 300 = 2 centenas + 9 decenas + 10 unidades. Entonces 10 − 7 = 3; 9 − 2 = 7; 2 − 1 = 1. Resultado: 173. Merece la pena dedicar una sesión entera a estos casos, con material, porque son los que más fallan.

Estimar antes de calcular. 523 − 278 tiene que dar algo cerca de 500 − 300 = 200, un poco más. Si al alumno le sale 355, la estimación le avisa de que algo ha ido mal.

Ficha modelo de 3.º. Restas de tres cifras agrupadas por dificultad: sin llevar, con una llevada, con dos llevadas y con ceros. Junto a cada resta, una casilla para la estimación previa. Al final, un problema de dos pasos: “Un colegio tiene 415 alumnos. 168 van al comedor y 97 se van a casa en autobús. ¿Cuántos alumnos van a casa andando?”.

Los cinco errores más frecuentes

Error Ejemplo Por qué ocurre
Restar el menor del mayor en cada columna 63 − 28 = 45 No entiende que el minuendo va arriba en todas las columnas
Olvidar la llevada 52 − 37 = 25 en lugar de 15 Hace bien las unidades y no ajusta las decenas
Llevar sin necesidad 58 − 23 con llevada Aplica el algoritmo de forma mecánica
Fallos con ceros 300 − 127 = 227 No sabe “pedir” a una columna vacía
Mezclar métodos Tacha arriba y además suma abajo Ha aprendido los dos y los combina

Para corregirlos, el recurso más eficaz es la prueba de la resta: sumar el resultado y el sustraendo. Si no da el minuendo, hay un error. Cuando el alumno lo descubre por sí mismo, aprende más que cuando la maestra se lo señala. También ayuda pedir que explique en voz alta lo que hace en cada columna: así se ve en qué paso se pierde.

Otras formas de restar: el cálculo flexible

El algoritmo vertical no es la única forma de restar. Métodos como el ABN proponen restas en tabla, en las que se va quitando por partes (primero las decenas, luego las unidades) y se anota lo que queda. Por ejemplo, 52 − 37: quito 30 y quedan 22; quito 7 y quedan 15. Es un enfoque muy útil para el cálculo mental y para alumnos a los que el algoritmo vertical se les resiste. Si tu centro trabaja con él, tienes la explicación en qué es el método ABN.

Cómo practicar sin aburrir

  • Juegos de tienda, con precios y monedas: comprar algo y calcular la vuelta es restar llevando con sentido.
  • Restas con dados: cada alumno forma un número de dos cifras con dos dados y resta el de su compañero.
  • Detectives de errores: una ficha con restas ya resueltas, algunas mal, que el alumno tiene que revisar y corregir.
  • Poca cantidad, mucha frecuencia: cinco restas al día durante varias semanas consolidan más que veinte en una tarde.

El generador de fichas crea series de restas graduadas por dificultad, con apoyo visual para quien lo necesite y con soluciones. Para ver cómo se encadena la resta con el resto de contenidos de cada curso, tienes las fichas de matemáticas de Primaria por curso.

El índice completo, de 1.º de Primaria a 4.º de ESO, está en la guía de matemáticas por curso.

Preguntas frecuentes

¿En qué curso se aprenden las restas llevando?

Lo habitual es empezar en 2.º de Primaria con números de dos cifras y consolidar en 3.º con tres y cuatro cifras. En 1.º se trabajan restas sin llevar y la descomposición en decenas y unidades, que es la base. Cada comunidad y cada centro concretan la secuencia.

¿Qué es mejor, el método de compensación o el de descomposición?

Los dos son correctos. El de descomposición (cambiar una decena por diez unidades) es más fácil de entender con material. El de compensación (sumar diez arriba y uno abajo, el tradicional «me llevo una») es más rápido pero menos intuitivo. Lo importante es que todo el ciclo use el mismo para no confundir al alumnado.

¿Cómo explicar las restas llevando a un niño que no las entiende?

Volviendo al material: bloques de base diez, palillos en haces de diez o monedas de 1 € y billetes de 10 €. El niño tiene que ver que, cuando no tiene suficientes unidades, cambia una decena por diez unidades. Cuando lo hace con las manos, el algoritmo en papel cobra sentido.

¿Cómo se restan números con ceros, como 300 − 127?

Con descomposición, se cambia una centena por diez decenas y una de esas decenas por diez unidades: 300 queda como 2 centenas, 9 decenas y 10 unidades. Con compensación, se aplica la llevada columna a columna. Conviene trabajar este caso de forma específica porque concentra muchos errores.

Materiales para imprimir sobre este tema

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