Igualdad de género en el jardín: juegos, rincones y cuentos sin estereotipos
El eje garantizar la equidad de género de la ESI propone que en el jardín los chicos puedan jugar a todo, elegir colores, juguetes y roles sin que nadie les diga que algo es solo para nenas o solo para varones, y que conozcan modelos variados de trabajos y tareas. Se apoya en la Ley 26.150 y en las Res. CFE 45/08 y 340/18. En la práctica se trabaja en los rincones, en los juegos del patio, en la selección de cuentos y en el lenguaje cotidiano de la sala.
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El eje “garantizar la equidad de género” de la ESI propone que en el jardín todos los chicos puedan jugar a todo, elegir colores, juguetes y roles con libertad, sin escuchar que algo es “solo de nenas” o “solo de varones”, y que conozcan modelos variados de trabajos y tareas compartidas. En la práctica se trabaja en lo cotidiano: en los rincones, en los juegos del patio, en la selección de cuentos y en el lenguaje de la sala. Este artículo trabaja solo este eje, con fundamentos, actividades por sala, orientaciones para las familias y criterios de evaluación. El marco general de la ESI en el jardín está en la guía de ESI en el Nivel Inicial.
De dónde sale este eje
La Ley 26.150 (2006) creó el Programa Nacional de Educación Sexual Integral y estableció el derecho de todos los estudiantes a recibir ESI desde el Nivel Inicial. La Res. CFE 45/08 aprobó los Lineamientos Curriculares, con contenidos específicos para el jardín, y la Res. CFE 340/18 organizó la ESI en cinco ejes y definió núcleos de aprendizaje prioritarios por nivel. Uno de esos ejes es garantizar la equidad de género.
Para el Nivel Inicial, los núcleos de este eje giran, en una formulación resumida, alrededor de la participación de todos en juegos y actividades sin distinción, del reconocimiento de que las tareas y los trabajos pueden ser realizados por varones y mujeres, y de la reflexión sobre los estereotipos que aparecen en lo cotidiano. Revisá la redacción exacta en la Res. CFE 340/18 y en el diseño curricular de tu jurisdicción, que suele incluir orientaciones propias.
Como establece el artículo 5 de la Ley 26.150, cada institución adapta la propuesta a su realidad sociocultural y a su ideario institucional. Antes de planificar, acordá con el equipo directivo el enfoque y el modo de comunicarlo a las familias.
Por qué importa en el jardín
A los 3, 4 y 5 años, los chicos están construyendo ideas sobre sí mismos y sobre los demás. Si escuchan que la cocina de juguete “es de nenas” o que la pelota “es de varones”, aprenden a limitar sus juegos y sus elecciones. El objetivo de este eje no es imponer nada, sino ampliar: que cada chico pueda probar, elegir y descubrir lo que le gusta, y que trate a todos sus compañeros con el mismo respeto.
Rincones y juego
Cada actividad indica el eje y, entre paréntesis, el núcleo resumido con el que se vincula.
Rincones abiertos para todos. Eje equidad de género (participación en juegos sin distinción). Revisá la organización de la sala: los rincones de dramatización, construcción, arte y biblioteca están disponibles para todos, sin carteles ni colores que los asignen. Si notás que un rincón siempre lo usan los mismos, proponé rotaciones durante un tiempo para que todos lo prueben.
La casita y el taller. Eje equidad de género (tareas compartidas). Sumá al rincón de dramatización elementos de distintos oficios y tareas: herramientas de juguete, delantales, una caja de médico, una escoba, muñecos para cuidar. Durante el juego, la seño puede intervenir desde un rol: “Soy el papá y tengo que preparar la merienda, ¿quién me ayuda?”.
¿Quién puede jugar? Eje equidad de género (reflexión sobre estereotipos). Cuando aparece un “esto es de nenas” o “los varones no juegan a eso”, no retes. Preguntá: “¿Por qué te parece?, ¿hay alguna regla que diga eso?, ¿qué pasaría si jugamos todos?”. La conversación vale más que la corrección.
Juegos del patio para todos. Eje equidad de género (participación). En los juegos con pelota, en las carreras y en los juegos de persecución, armá equipos mezclados y variá los criterios (por color de remera, por mes de cumpleaños), nunca “nenas contra varones”.
Actividades por sala
Sala de 3. Trabajo desde lo cotidiano. La seño ofrece todos los materiales a todos y nombra con naturalidad lo que cada uno hace: “Juan está cuidando al bebé”, “Sofía está construyendo una torre”. Canciones y rondas en las que todos hacen todos los movimientos.
Sala de 4. El juego de las tarjetas (eje equidad de género, tareas compartidas): tarjetas con dibujos de tareas (cocinar, arreglar una canilla, cuidar a un bebé, manejar un colectivo, curar a un enfermo). Para cada una, la pregunta es “¿quién puede hacer esto?”. Los chicos descubren que la respuesta casi siempre es “cualquiera”. También se puede armar una cartelera con fotos de familias de la sala haciendo distintas tareas, siempre con el consentimiento de cada familia.
Sala de 5. Entrevistas sobre oficios (eje equidad de género, trabajos): invitá al jardín a personas que trabajen en oficios menos asociados a su género (un enfermero, una mecánica, un maestro jardinero, una chofer). Los chicos preparan preguntas con la seño. Después se conversa: “¿Sabían que había…?”. Se puede cerrar con un libro de la sala: “Cuando sea grande puedo ser…”, con un dibujo y una frase dictada por cada chico.
Cuentos sin estereotipos
La biblioteca de la sala dice mucho. Revisala con estas preguntas:
- ¿Hay personajes femeninos y masculinos en roles variados (que se animan, que cuidan, que inventan, que lloran)?
- ¿Las familias de los cuentos son diversas?
- ¿Hay algún cuento en el que una nena sea protagonista de una aventura y un varón cuide a otros?
Leer un cuento clásico también es una oportunidad: después de la lectura, se puede preguntar “¿Qué otra cosa podría haber hecho la princesa?” o “¿Cómo sería el cuento si el que espera fuera el príncipe?”. No se trata de descartar los clásicos, sino de leerlos con preguntas. Para criterios de selección y propuestas con cuentos, mirá cuentos para trabajar ESI en el jardín.
El lenguaje de la sala
Muchos estereotipos se transmiten sin querer: “las nenas, ordenen; los varones, lleven las sillas”, “qué linda estás” para ellas y “qué fuerte sos” para ellos. Un ejercicio útil para el equipo docente es registrar durante una semana estas frases y conversarlas en una reunión. Pequeños cambios, como repartir las tareas por mesa y no por género o elogiar el esfuerzo antes que el aspecto, tienen mucho efecto.
Cómo hablarlo con las familias
- Avisar antes, con una nota o una reunión que explique qué se va a trabajar y en qué marco: Ley 26.150, lineamientos y proyecto institucional.
- Mostrar las actividades y los materiales. Ver que se trata de que todos jueguen a todo despeja la mayoría de las dudas.
- Invitar a participar, por ejemplo contando su oficio en la sala.
- Escuchar con respeto las preguntas y derivarlas al equipo directivo cuando haga falta.
Si un chico o una chica te cuenta algo
Las conversaciones sobre la familia y los roles pueden hacer que un chico cuente una situación que le preocupa. Si eso ocurre:
- Escuchá con calma, sin interrogar ni investigar.
- Creele y decile que hizo bien en contarlo.
- No prometas guardar el secreto: explicale que vas a pedir ayuda a otros adultos para cuidarlo.
- Registrá textualmente lo que dijo, con fecha y hora, sin interpretar.
- Avisá al equipo directivo y seguí el protocolo de tu jurisdicción.
Para orientación está la Línea 102, servicio gratuito de atención sobre los derechos de niñas, niños y adolescentes, disponible en la mayoría de las provincias. Confirmá con tu jurisdicción el circuito vigente.
Cómo evaluar
Por observación a lo largo del año, no en una sola actividad. Indicadores posibles: participa en juegos y rincones variados; elige materiales y roles con libertad; reconoce que distintas tareas pueden ser realizadas por cualquier persona; trata con respeto a todos sus compañeros en el juego. Registralo en el cuaderno de la sala.
Este eje se puede integrar a un proyecto que recorra los cinco, como el proyecto de ESI para Nivel Inicial. La normativa, los cinco ejes y las propuestas por nivel están en la guía de ESI en la escuela.
Preguntas frecuentes
¿Qué se trabaja del eje de equidad de género en el jardín?
Que todos los chicos puedan participar de todos los juegos y actividades, elegir juguetes, colores y roles con libertad, reconocer que las tareas del hogar y los trabajos los pueden hacer varones y mujeres, y tratarse con respeto. Se trabaja desde situaciones cotidianas, con lenguaje adecuado a la edad.
¿Cómo se trabaja la igualdad de género en los rincones?
Ofreciendo los mismos rincones y materiales a todos, sin asignarlos por género, e interviniendo cuando aparece un 'esto es de nenas' o 'esto es de varones' con una pregunta que abra la conversación, sin retar.
¿Hay que avisar a las familias?
Conviene comunicar qué se trabaja y cómo, en el marco de la Ley 26.150 y del proyecto institucional. El artículo 5 de la ley establece que cada institución adapta la propuesta a su realidad y a su ideario. Mostrar las actividades y los materiales despeja la mayoría de las dudas.
¿Qué hacer si un chico cuenta algo preocupante durante una actividad?
Escucharlo con calma, sin interrogar, registrar textualmente lo que dijo, avisar al equipo directivo y seguir el protocolo de la jurisdicción. La Línea 102 orienta sobre los derechos de niñas, niños y adolescentes.
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