Ilustração: Bullying en la escuela: actividades para Primaria (2 de mayo, Día contra el Acoso Escolar)
Convivencia escolar

Bullying en la escuela: actividades para Primaria (2 de mayo, Día contra el Acoso Escolar)

Por Equipo Pluma ·

Resumen

El bullying es un maltrato intencional y repetido en el tiempo, en una relación con desequilibrio de poder; una pelea aislada entre pares no lo es. Para el 2 de mayo, Día Internacional contra el Acoso Escolar, conviene trabajar por ciclo: emociones y trato en primer ciclo, roles y espectadores en segundo. Ante un caso, la escuela escucha, protege, registra por escrito y activa el protocolo de su jurisdicción, en el marco de la Ley 26.892.

En este artículo vas a encontrar
  1. Qué es el bullying y qué no lo es
  2. Actividades para primer ciclo (1.º a 3.º grado)
  3. Actividades para segundo ciclo (4.º a 6.º grado)
  4. El papel de los espectadores
  5. Cuando aparece un caso: protocolo y registro
  6. Cómo hablarlo con las familias
  7. Errores frecuentes
  8. Cómo evaluar el trabajo

El bullying es un maltrato intencional que se repite en el tiempo, entre chicos que no están en igualdad de condiciones; una pelea aislada no es bullying. Para el 2 de mayo, Día Internacional contra el Acoso Escolar, lo más útil es trabajar con actividades por ciclo y, sobre todo, con el rol de los compañeros que miran. Acá tenés las definiciones claras, consignas listas para 1.º a 6.º grado y qué hacer cuando aparece un caso real.

Qué es el bullying y qué no lo es

Cada 2 de mayo se recuerda el Día Internacional contra el Acoso Escolar, una fecha impulsada por organizaciones civiles para visibilizar el problema. Antes de planificar, conviene tener clara la diferencia entre bullying y conflicto, porque no se abordan igual.

Hablamos de bullying o acoso escolar cuando se dan tres condiciones al mismo tiempo:

  1. Intencionalidad: hay una voluntad de dañar, humillar o excluir.
  2. Repetición: no es un episodio, sino algo que se sostiene durante semanas o meses.
  3. Desequilibrio de poder: quien agrede tiene más fuerza, más apoyo del grupo, más edad o más popularidad, y quien recibe el maltrato no puede defenderse solo.

Puede ser físico (empujones, golpes, romper útiles), verbal (apodos, burlas, amenazas), social (dejar afuera, difundir rumores) o digital, por mensajes, grupos o redes.

Un conflicto, en cambio, es un desacuerdo entre pares que están en condiciones parecidas: dos chicos que se pelean por la pelota, una discusión que termina en un insulto. Hay que intervenir, pero se trabaja con mediación y reparación, no con el protocolo de acoso. Llamar “bullying” a cualquier pelea banaliza la palabra; llamar “cosas de chicos” a un acoso sostenido deja a una víctima sola.

Conflicto Bullying
Frecuencia Puntual Repetido
Relación Pares en igualdad Desequilibrio de poder
Intención Defender un interés Dañar o humillar
Abordaje Mediación, reparación Protección, protocolo, trabajo con el grupo

Actividades para primer ciclo (1.º a 3.º grado)

En primer ciclo no hace falta usar la palabra “bullying” todo el tiempo. Es más potente trabajar sobre el trato, las emociones y el pedido de ayuda.

Actividad 1: ¿Cómo me siento cuando…? Leé un cuento breve en el que un personaje queda afuera de un juego. Preguntas: “¿Cómo se habrá sentido? ¿Alguna vez te pasó algo parecido? ¿Qué podrían haber hecho los otros personajes?”. Cada chico dibuja la cara del personaje antes y después de que alguien lo invite a jugar.

Actividad 2: Palabras que lastiman, palabras que cuidan. En el pizarrón, dos columnas. Los chicos dictan frases que escucharon en el recreo y deciden dónde van. Después transforman algunas: “¡Sos un tonto!” pasa a “No me gustó lo que hiciste”.

Actividad 3: ¿A quién le pido ayuda? Armamos entre todos un cartel con las personas a las que se puede recurrir en la escuela: la seño, la maestra de turno, la directora, el portero. Consigna: “Si alguien te molesta muchas veces, ¿a quién le contás?”. Practicamos la frase: “Me están molestando y necesito ayuda”.

Actividades para segundo ciclo (4.º a 6.º grado)

En segundo ciclo los chicos pueden analizar situaciones y reconocer roles.

Actividad 4: ¿Es bullying o es un conflicto? Repartí tarjetas con situaciones breves. Ejemplos:

  • “Martina y Lucas discuten porque los dos quieren ser arqueros. Se gritan y después siguen jugando.”
  • “Desde principio de año, un grupo le esconde la mochila a Tomás todos los días y se ríen cuando la busca.”
  • “En el grupo de mensajes del grado, varios mandan stickers burlándose de una compañera cada vez que habla.”

En grupos, deciden y justifican usando los tres criterios: intención, repetición y desequilibrio.

Actividad 5: El triángulo de los roles. Presentá los roles que aparecen en una situación de acoso: quien agrede, quien recibe el maltrato y quienes miran. Pregunta clave: “¿Qué pasaría si los que miran dejaran de reírse?”. Escriben en pareja tres cosas concretas que puede hacer un espectador sin ponerse en riesgo.

Actividad 6: Compromiso del grado. Como cierre, el grado redacta un compromiso breve contra el maltrato, que puede sumarse a los acuerdos de convivencia en el aula que ya tengan. Ejemplo: “En 5.º B no nos reímos de nadie, no dejamos a nadie afuera y, si vemos que molestan a alguien, avisamos”.

El papel de los espectadores

La mayoría de las situaciones de bullying ocurre delante de otros chicos. Los espectadores sostienen el acoso cuando se ríen, comparten o callan, y pueden frenarlo cuando no acompañan. Por eso, buena parte del trabajo preventivo es con el grupo, no solo con los protagonistas.

Ideas para enseñar a los espectadores:

  • No reírse ni reenviar mensajes o fotos.
  • Acercarse después a quien fue molestado: “¿Estás bien? ¿Querés que vayamos a contarle a la seño?”.
  • Avisar a un adulto. Hay que explicar la diferencia entre “buchonear” y pedir ayuda: buchonear busca que alguien tenga problemas; pedir ayuda busca que alguien deje de sufrir.

Cuando aparece un caso: protocolo y registro

Las actividades del 2 de mayo pueden destapar situaciones reales. Tené claro qué hacer.

Escuchá. Si un chico te cuenta que lo molestan, creele, agradecele y no minimices: evitá frases como “ignoralo” o “defendete”. No le prometas guardar el secreto; explicale que vas a contarlo a quien puede ayudar.

Registrá por escrito. Ese mismo día anotá fecha, lugar, quiénes estaban, qué pasó y qué dijo el chico, con sus palabras. Separá lo que viste de lo que te contaron. El registro es la base de todo lo que sigue.

Avisá al equipo directivo. La Ley 26.892 promueve la convivencia y el abordaje de la conflictividad en las escuelas, y cada jurisdicción tiene su protocolo de actuación. Confirmá con tu jurisdicción cuál rige, quién convoca a las familias y cuándo interviene el equipo de orientación.

Protegé primero. Antes de cualquier sanción, la prioridad es que el chico que sufre el maltrato esté a salvo: más presencia adulta en el recreo, ubicación en el aula, seguimiento.

Trabajá con el grupo. No expongas el caso en clase, pero sí retomá el tema del trato y los espectadores en términos generales.

Un modelo breve de registro

Podés usar este esquema en una hoja aparte o en el cuaderno de actas de la escuela:

  • Fecha y hora del registro. Quién lo escribe.
  • Situación: qué pasó, dónde (aula, recreo, baño, grupo de mensajes) y desde cuándo.
  • Lo que observé directamente y lo que me contaron, por separado.
  • Palabras textuales del chico, entre comillas.
  • Personas involucradas y testigos, sin adjetivos ni etiquetas.
  • Acciones inmediatas: a quién se avisó y qué medida de protección se tomó.
  • Seguimiento: fecha de la próxima revisión.

Cómo hablarlo con las familias

Las familias suelen enterarse por el relato de sus hijos, con angustia o enojo. La comunicación la encabeza el equipo directivo, según el protocolo, pero el docente participa. Algunas pautas: citar a cada familia por separado, nunca juntas; contar lo que la escuela sabe y lo que va a hacer; no dar nombres de otros chicos; y acordar una fecha concreta para volver a reunirse. Una frase de apertura posible: “Los convocamos porque nos preocupa cómo está su hijo en el grupo y queremos trabajar juntos”.

Errores frecuentes

  • Hacer una sola actividad el 2 de mayo y no volver al tema en todo el año.
  • Enfrentar a víctima y agresor en una “mediación” cuando hay desequilibrio de poder: eso puede exponer más al chico.
  • Etiquetar a un alumno como “el que hace bullying” delante del grupo.
  • No dejar nada por escrito y depender de la memoria.
  • Desestimar lo que pasa en los grupos de mensajes porque “no es en la escuela”: si afecta la convivencia escolar, la escuela interviene.

Cómo evaluar el trabajo

Más que calificar, observá si los chicos pueden distinguir un conflicto de una situación de acoso, si proponen acciones concretas como espectadores y si saben a quién pedir ayuda. Un buen indicador a mediano plazo es que se acerquen a contar situaciones que antes callaban.

Para ordenar estas actividades en una secuencia con objetivos y evaluación, podés apoyarte en el Generador de secuencias didácticas. Y para integrar este trabajo en tu planificación anual, volvé a la guía de planificación docente en Argentina.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre bullying y un conflicto entre chicos?

Un conflicto es un desacuerdo puntual entre pares que están en igualdad de condiciones, aunque a veces termine en pelea. El bullying tiene tres rasgos juntos: intención de dañar, repetición en el tiempo y desequilibrio de poder entre quien agrede y quien es agredido.

¿Qué ley regula la convivencia escolar en Argentina?

La Ley 26.892, de 2013, promueve la convivencia y el abordaje de la conflictividad social en las instituciones educativas. Cada jurisdicción tiene además sus propias normas y protocolos de actuación, que conviene consultar.

¿Qué hago si un alumno me cuenta que lo están molestando?

Escuchalo con calma, creele, agradecele que te lo haya contado y no le prometas guardar el secreto. Registrá por escrito lo que te dijo con sus palabras y avisá ese mismo día al equipo directivo para activar el protocolo.

¿Qué actividades hacer el 2 de mayo en Primaria?

En primer ciclo, cuentos y conversaciones sobre cómo nos sentimos cuando nos tratan mal y qué podemos hacer. En segundo ciclo, análisis de situaciones, el rol de los espectadores y la construcción de un compromiso de grado contra el maltrato.

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